La técnica utilizada en El Ruido del Mundo es poco frecuente, empleamos una fina capa de plastilina para dibujar sobre un cristal iluminado desde abajo, la luz que atraviesa los diferentes grosores de la capa de plastilina, nos dá la posibilidad de dibujar con una amplia gama de matices y detalles. Más de 7000 fotografias hechas a lo largo de dos años serán usadas para el cortometraje de diez minutos.